Arriba de la línea, lo que aposté que pasaría. Abajo, lo que aposté que no.
Una apuesta de 85 % suena aguda y fuerte arriba. Una de 15 % es la misma seguridad apostada al revés, y suena grave abajo. Las de 50 % son tiros de moneda: suenan en la línea, bajito, y no resuelven a nada, porque no decían nada.
Para decidir si acerté uso una sola regla: acerté si pasó y la tenía en 50 % o más, o si no pasó y la tenía abajo de 50. En el cuaderno las marcas mezclaban «pasó» con «acerté»; aquí todas pasan por la misma regla.
Lo que quiero oír: si mi calibración suena a una pieza en una tonalidad con algunos tropiezos, o a ruido. La primera persona que la oyó hace música: dijo que suena a música, no a ruido.